
¡QUÉ LÁSTIMA!
“¡Qué lástima
que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana!”
León Felipe.
¡Qué lástima!
Qué lástima no tener un casi nada
con que poder arreglarnos,
que nos pase la guadaña
y nos recorte la puntas
de nuestra mala cizaña.
¡Qué Lastima!
Qué lástima de no poder echar el nudo
que defiende las costumbres,
y guardar para otro mundo
cuestiones que no son de este
y fiebres que se hacen lumbre.
¡Qué lástima!
Qué lástima de no tener un café
y un diputado hijo puta
que le cante las cuarenta
al hijo de mala burra
que barre para su cuenta.
¡Qué lástima!
Qué lástima de no poseer la llave
del matarile-rile de los ahogados,
y un banco del cero siete
sin activos desfondados,
e hiciera reventar al mudo
que lleva tiempo pisado.
¡Que lástima!
Qué lástima de no tener una ventana
en vez del barrote duro,
que resta oportunidades
y avergüenza a nuestro mundo.
¡Qué lástima!
Qué lástima de no tener un casi nada,
ni poder echar un nudo,
de no tener un café,
ni de poseer la llave,
ni el postigo de ventana
que nos abriera los ojos
moderando la balanza.
Pepe Martín.





